
FIDEL ESTA SEMANA
Mensaje
a los estudiantes universitarios de Cuba
Fidel Castro en el encuentro con periodistas de la Mesa Redonda. Foto: Estudios Revolución
Fidel, una mesita, algunos papeles, una botella de agua. A sus espaldas el retrato de Martí -de pie, junto a un secreter de madera- es el único lujo de la salita. Se trata de la pintura que hemos visto en la televisión, durante la entrevista que le hicieron los periodistas venezolanos y en las fotografías de los encuentros que ha tenido con varios visitantes en las últimas semanas. Es el Martí de la foto de Jamaica, de traje y reloj al costado, a quien el autor anónimo del lienzo ha borrado los “yerbajos” del fondo, imagen que conmueve “como una oscura música/ que no comprendo bien”, como dirían los versos de Fina García Marruz.
Esta vez el auditorio de Fidel es familiar a los cubanos. Los domingos la Mesa Redonda descansa y regularmente se retransmite uno de los programas de la semana. No fue así este 22 de agosto, cuando un grupo de panelistas habituales fueron invitados a dialogar con Fidel, sin cortapisas: Randy Alonso, Arleen Rodríguez, Reinaldo Taladrid, Lázaro Barredo, Bárbara Betancourt, Nidia Díaz, Marina Menéndez, Oliver Zamora y Aixa Hevia. ”Lo que yo necesito es que ustedes me hagan las preguntas más difíciles que me puedan hacer”, sugiere el Comandante en Jefe cuando nos recibe.
Lázaro Barredo comienza: “Hay quien cree que usted está siendo catastrofista”. Fidel reflexiona: “Sostener eso casi es una vergüenza. Y es conveniente que la gente se avergüence de su ignorancia. Si la gente se avergüenza de su ignorancia, va a aprender. Y si aprenden hay una esperanza.”
Nadie cuenta con la guerra, comenta. “Unos están dispuestos a lo que sea -Israel-. Otros están dispuestos a enfrentar el gobierno universal que le quieren imponer -el mundo más horrible que se podría concebir es el que quiere imponer el grupo de millonarios…”
El problema, señala, es el nuevo contexto que emerge en esta situación de pre guerra. “El mínimo de armas nucleares que se calculan hoy es de 20 000. Científicos nucleares cubanos aseguran que son 25 000 los artefactos nucleares y yo he hablado de que tienen una potencia 450 000 veces similar a la que destruyó Hiroshima. ¿Saben cuántas armas hacen falta detonar para que se produzca un invierno nuclear total, que oscurezca el mundo? Cien.”
Una sola guerra parcial, por ejemplo, entre la India y Pakistán, “esa sola guerra entre dos países debilitos nuclearmente, podría producir ese invierno”, asegura. Sobre la base de las 25 000 armas nucleares, basta el 0,0004 por ciento de las bombas existentes para llevar al planeta al invierno nuclear. “Fíjate si el problema es serio”, enfatiza.
ISRAEL
Randy y Taladrid comentan una información que publicara en la noche del sábado The New York Times: el gobierno de los Estados Unidos informó a Israel que Irán no tendrá capacidad nuclear hasta por lo menos dentro de un año, y por tanto, no es necesario ningún plan de ataque por ahora.
“Sí, versiones periodísticas plantean que Irán tiene atrasos, porque las piezas para su planta nuclear no son muy modernas, no son de primera calidad y eso puedo retrasar el proyecto. Pero de todas formas a Israel le parece horrible que los iraníes estén tan cerca de poseer el arma nuclear, no importa cuando. Como si tardan tres años. Es algo intolerable para los israelitas. Y esa es una razón para atacar, si no atacan los yanquis”, complementa Fidel.
En la sala nadie se mueve. El Comandante habla despacio, midiendo las palabras. Tiene en sus manos un reciente análisis de The Atlantic, prestigiosa revista de Boston, que fundamenta la posibilidad de un ataque inminente en el Golfo Pérsico. El periodista Jeffrey Goldberg sostiene que “Israel se está preparando para bombardear a Irán”, afirmación que aparece en la portada de la página web de la publicación y ha generado un intenso debate en los Estados Unidos, unas 15 respuestas de analistas, aún antes de que el artículo se publique en la edición impresa.
“Este periodista presenta la posición de los países del Medio Oriente, que le tienen miedo a Irán. Tienen tales conflictos religiosos, tales antagonismos que deben estar asustados con razón. ¿Qué dejan para el mundo los israelitas? A ellos no les conviene avisarle a los yanquis que salieron los aviones israelíes, sino que lo quieren es comprometer a los yanquis. Si sale mal la cosa, esto sí que es el acabóse.”
FUERZA DE PERSUASIÓN
Fidel ha invitado a Cuba a Daniel Estulin, autor de la trilogía sobre el Club Bilderberg, un grupo integrado por multimillonarios e influyentes políticos que se reúnen anualmente en secreto para decidir el destino del mundo. “Conversar con él nos ayudará a aumentar lo que llamo ‘la fuerza de persuasión’”, asegura.
Luego comenta algunos de los 216 cables de agencias que entre el primero de junio y el 19 de agosto circularon en el mundo referidos al conflicto. “Ahora estamos en la cuenta regresiva de los 90 días otorgados por el Consejo de Seguridad para comenzar a inspeccionar los barcos. Termina el 9 de septiembre ese plazo. ¿Se va a desanimar Irán? ¿Qué le queda por inventar a los Estados Unidos en el Consejo de Seguridad?”
El Comandante le pide a Randy que lea a todos el borrador de la Reflexión que acaba de terminar, titulada “Listo para seguir discutiendo”, donde reitera que el Presidente Barack Obama es el único que puede dar la orden de inicio de la guerra nuclear. E insiste ante una pregunta de Taladrid sobre el papel de Rusia y China en el conflicto: “Si (estos dos países) se juntan para decirle a Obama bien claro que puede evitar el conflicto, puede ser enorme esa fuerza”.
El líder de la Revolución considera que hay una circunstancia sicológica que gravita en los acontecimientos: “Los iraníes creen que los israelíes no se van a atrever, porque sería una locura muy grande, y a ellos (los iraníes) la muerte no los asusta”, dice.
¿Cómo van a controlar los norteamericanos, por ejemplo, a Iraq, ahora que han ido retirando las tropas?, pregunta Randy. “No pueden controlar ese país. Ellos están metidos en un problema en el cual no tienen control, en la lógica vieja. Pero hay una nueva situación en la que todo cambia. Hay un viejo pensamiento y un nuevo pensamiento, ambos relacionados con la capacidad destructiva de estas armas y el peligro de guerra.”
¿Puede Obama o no puede decidir en estas circunstancias? “El tiene un poder constitucional. Él puede decidir. Tiene una Constitución que le da el derecho de ser el primero que apriete el gatillo. Más nada. Y por una vez la piel de zapa, que le permite satisfacer un deseo y no tres, como al protagonista de la novela (de Balzac). Solo puede pedir una cosa. Puede pedir la paz.”
KENNEDY
En un intervalo de la conversación, Taladrid comenta la entrevista que Fidel le concedió al periodista francés Jean Daniel, enviado a Cuba por el Presidente John Kennedy con la secreta misión de explorar las posibilidades de diálogo entre los dos países.
El viernes 22 de noviembre de 1963, día en que asesinaron a Kennedy, el Comandante en Jefe y el periodista almorzaban en una casa en Varadero y de pronto sonó el teléfono. Les dieron la noticia de que Kennedy había sido herido de gravedad en Dallas. Inmediatamente encendieron un radio donde escucharon los primeros detalles del magnicidio. Recuerda Jean Daniel que Fidel se preocupó: “Esto es terrible, ahora van a decir que nosotros lo hicimos”.
“A Jean Daniel -dice Taladrid- le impresionó mucho que usted comentó molesto que en aquel momento tan doloroso para la viuda, la prensa describía con detalles morbosos cómo a ella le corría la sangre por el vestido, y usted dijo: ‘No tienen decencia’. Y luego cuando se anunció la muerte del Presidente, se hizo un silencio y usted comentó: ‘Jean Daniel, esto es el final de su misión’.”
“Nadie tuvo que contarnos nada -recuerda Fidel-. Escuchamos la noticia en la radioemisora de Estados Unidos. Lo conté una vez: él (Kennedy) abrió la posibilidad de que se levantara el bloqueo, que era lo que más daño nos hacía.”
Fidel asegura que se leyó la biografía que le dedicó a Kennedy el historiador Arthur Schlesinger, de más de 900 páginas. “El vendió la tesis de que fue Oswald solo el culpable. Esa es la claudicación de un intelectual de prestigio. Ese libro confundió bastante, y hasta a mí mismo. Yo creía que el hombre que hizo la historia era honesto. Pero conscientemente, dijo una mentira.”
Y concluye: “Mira que han pasado cosas. ¡Oye, que en 50 años pasan cosas!”, se toca la frente y añade: “¡Y en 50 días miren cuántas cosas han pasado también!”
AJEDREZ POLÍTICO
Sobre los resultados del complejo ajedrez político en el que se juega hoy el destino de la especie humana, el Comandante en Jefe le dice a Arleen Rodríguez que “los yanquis están en jaque mate por más inteligentes que sean…”
El sistema se derrumba, lo mismo si hay guerra como si no, considera. “Todos tienen que desarmarse. Cuando se desarmen desaparece el imperio. Nadie puede decir cómo van a ser las cosas. Lo único que podemos decir es cómo no pueden ser las cosas…Nadie va a revivir después del riesgo de una guerra nuclear. ¿Van a construir armas nucleares otra vez? ¿Para qué?”
Taladrid encauza el diálogo hacia otra importante zona de conflicto: el sudeste asiático, donde se ha logrado detener temporalmente la crisis luego del diálogo entre la República Popular Democrática de Corea y la República Popular China. “Los coreanos dijeron la verdad a los chinos: ellos no hundieron el Cheonan. Pero cuando les echan la culpa, reaccionan diciendo que no se van a dejar desbaratar. Ellos pueden convertir a Seúl en un mar de llamas… No se van a dejar dar el primer golpe, después que la guerra estalle en Irán porque saben que de inmediato los atacarán. Seguro. De eso no se puede tener la menor duda.”
La conversación giró más tarde hacia nuestra región. Un hemisferio que no contaba en las guerras del pasado, pero que hoy tendría su cuota de sufrimiento y pérdidas por el vínculo con el país más poderoso y donde se asientan algunas de las principales fuerzas del poder mundial. “Colombia y México pueden influir para que cambien los acontecimientos”, asegura.
De los riesgos de todo tipo que enfrenta un Presidente con las características de Obama -”él tiene que cuidarse”, dice Fidel-; de las reales posibilidades que se crean para la liberación de los Cinco y de las experiencias cubanas que han convertido a su más importante líder político en el mejor entrenado para ver y alertar sobre los peligros de una dramática conflagración mundial, se trató en la última media hora del encuentro que se prolongó por más de 120 minutos.
“Está por ver qué va a ocurrir. Los políticos norteamericanos andan recorriendo el mundo y no saben cómo componerlo. ¡Tienen un enredo armado! Y como 20 cables cruzados. Si utilizan las armas nucleares, se desenreda todo. Hay que evitarlo. Es una situación nueva”, afirma.
Pero de nada valdría todo el esfuerzo que se está haciendo, si la guerra nuclear estuviera predeterminada. Fidel es enfático: “Tal como iba la cosa es lo que iba a pasar. Sin embargo, Obama sigue con el dedo en el gatillo y no dispone de mucho tiempo para tomar la decisión. Evitemos que lo haga. Todo lo que hay que hacer, hay que hacerlo ahora.”
Es una
entrevista a varias manos, dice Vanessa Davies, directora del diario Correo
del Orinoco y periodista de Venezolana de Televisión (VTV), que presenta el
tema de este encuentro especial con el líder de la Revolución cubana. Fidel
“ha hecho algunas advertencias sobre la posibilidad de un holocausto
mundial”, y todo es poco para ayudar a la persuasión de quien puede evitar
tal catástrofe, el Presidente Barack Obama.Acompañan a Vanessa, Andres Izarra, presidente de TeleSur; Walter Martínez, director y conductor del programa Dossier, transmitido por Venezolana de Televisión y la televisora multiestatal, y Mario Silva, conductor del programa La Hojilla, de VTV. Ella será la primera en preguntar, y luego, por un espacio de una hora y 33 minutos, el diálogo fluye a un ritmo vertiginoso.
La entrevista transcurrió en la mañana del domingo 8 de agosto. Cubadebate les ofrece un resumen de los principales conceptos del Comandante en Jefe, sacados directamente de la audición que se trasmite el lunes, simultáneamente, por TeleSur, VTV y dos cadenas cubanas, Cubavisión y Cubavisión Internacional.
Yo no hablé (en la Asamblea Nacional) como un líder latinoamericano. Yo hablé como un representante de nuestro país, que ha estado insistiendo en ese problema, y sobre todo que ha estado meditando mucho, mucho, mucho sobre ese problema. Algo que quizás mi situación de persona que ha estado luchando por la salud, ha tenido oportunidad de hacer, que es muy difícil de hacer por un líder de cualquier país en funciones, que debe atender tantas cosas, pueda dedicar el tiempo que yo he dedicado a pensar. Sobre todo en este problema, que tiene la máxima prioridad.
Como expliqué en el Mensaje a la Asamblea, esto surgió hace un mes o dos -la gran preocupación por el conflicto nuclear -. Pero inicialmente era un poco más pesimista. A pesar de todo pensaba que existía alguna posibilidad de supervivencia. Y yo creía que la habría, especialmente en América Latina y el Caribe, que no amenazan a nadie, no poseen armas. Ni se supone que ahí estén proyectiles apuntando hacia Rusia o hacia China. Tienen algunas bases cerca de Venezuela -la de los Holandeses, en Aruba-.
(Las bases militares norteamericanas en Colombia) no tienen armas nucleares. No hay un portaaviones parqueado ahí. Cuando vaya a Cartagena un portaaviones, bueno… Puede correr un riesgo. Pero tendría que ser una casualidad. Y siempre habrá otros objetivos prioritarios, que es donde yo veo muy real el peligro de guerra nuclear. No creo que haya otra zona del mundo, con las mismas condiciones de poca peligrosidad como agresor que esta región del mundo.
Sí, antes era más pesimista. Seguí pensando y vi la posibilidad de que se salvara la paz, y se evitara la guerra nuclear. Que es lo importante. Tú puedes salvar la guerra nuclear hoy y dentro de un mes volver al peligro de guerra. Pero, me dije, ¿cuáles son los mecanismos mediante los cuales se desata esta guerra nuclear? Entonces es cuando comprendí que tiene que pasar por la decisión de Obama, cuyo poder es muy relativo. Por muchas razones. Hay un enorme aparato militar sin el cual no puede existir el Imperio.
Ese aparato militar ha ido cambiando. Allí (Estados Unidos) y en Rusia. En un momento dado, hace decenas de años y durante bastante tiempo, andaban con su maletín nuclear. Uno tiene derecho a preguntarse, bueno y para qué sirve ahora ese maletín nuclear. Se supone que el hombre razona bien, es inteligente, es brillante, no enloqueció, no bebió. Es un hombre austero, consagrado por entero, que anda con su maletín tirando una bombita, otra, una respuesta aquí…
Desde luego,
Estados Unidos por poco se equivoca en los días de la Crisis de Octubre.
Desde luego en la circunstancia de Cuba, hay experiencia. No se trata de un
grupo de aficionados que empiezan a hablar de problemas nucleares, sino que
hablamos desde un país que estuvo a punto de ser blanco de no se sabe qué. Y
estuvimos resignados, sin que por ello pretendamos ser más valientes que
otros.
Sencillamente era un sentimiento patriótico, de dignidad nacional, fortalecidos por una idea revolucionaria, por una lucha dura en la cual habíamos puesto todas nuestras energías. En una situación que fue muy consciente. Teníamos tales proyectiles aquí, nunca lo habríamos deseado, porque preferíamos mantener nuestra imagen de país que no era base militar de nadie y porque estimábamos que no hacía falta, para que se nos ofreciera una garantía. Y suscribimos aquel acuerdo únicamente por sentimiento internacionalista. No quisiera tener que repetir la historia de cómo se llegó a aquella situación.
Por aquellos días tampoco Israel era potencia nuclear. Eran potencias nucleares Gran Bretaña y Francia, aliados de Estados Unidos. Y la URSS. China ni siquiera estaba reconocida… Entre aquellas potencias había una rivalidad muy grande, nacida de las dos bombas que en días infaustos lanzaron, y se corresponde con fecha muy recientes. El día 6 (de agosto), nada menos, lanzaron la primera bomba nuclear sobre Hiroshima y había una terrible competencia aérea, en primer lugar. Tenían completa superioridad los Estados Pero además, el arma nuclear se volvió “arma termonuclear”, que multiplicó su potencial destructivo. Y cuando los ingleses, apoyando a Israel, atacaron a Egipto que estaba bajo la dirección de Nasser. Él había nacionalizado el Canal de Suez. Los británicos, que habían sido los dueños de todo aquel territorio, no lo admitían. Francia solo había tenido al Líbano. Reino Unido o Gran Bretaña, como quieran llamarlo, tenía todo lo demás, incluido Iraq.
La historia se conoce. Los romanos expulsaron a los judíos, como los llamaban. Y estuvieron como 2 000 años errantes, como consecuencia de las demandas, entre ellas de Rusia. Estaban buscando un hogar. Pero en 2000 años allí se había establecido otra población. Bueno, aquí en nuestro país, desgraciadamente la población no es la indígena. Es la española que se estableció hace 500 años.
Soy optimista. Un hombre tiene que tomar la decisión, y ese hombre no es un Nixon, que era cínico. No es un ignorante terrible, como lo era Reagan. No es un imbécil loco como el señor Bush. No era un hipócrita como este caballero… Yo podría citarlos a casi todos. Desde luego no es un Roosevelt, ni un Carter, dos hombre muy diferentes. Pero desde luego es uno mejor que los dos juntos en un sentido -no estoy hablando de un sentido ético-, sino en el sentido de un caso de excepción: un hombre negro que llega a la Presidencia de Estados Unidos. Algo nunca visto, ni previsto. Siempre se consideró que tenía que ser un blanco, inteligente. Los otros eran descendientes de esclavos. Eran africanos, con otras religiones. Tenían que ser blancos y cristianos. Sin excepción. Obama es cristiano, pero de origen africano, de padre nacido en un pueblo musulmán.
Se han unido una serie de características en este hombre: de origen negro, de padre musulmán, y ha llegado a la Presidencia de los Estados Unidos como consecuencia de una crisis económica colosal, de una guerra estúpida. No hacen más que llegar cadáveres de Iraq, montones, ya se sabe cómo fue aquella guerra. Las mentiras. Con el hombre aquel en el portaaviones hablando de “Misión Cumplida”. Todo eso lo conoce el mundo. Y en virtud de todos esos factores, llega a la Presidencia Obama.
Si llega a estar otro… Dio la casualidad de que la otra (por los Republicanos, John McCain), pensé en medio de la contienda que llegaría Obama a la Presidencia. Hablaba ahorita del maletín nuclear. ¿Para qué sirve el maletín nuclear ahora? Está de más. El hombre puede tomar la primera decisión. Nadie la podría tomar por él, y es él. Pero es un hombre que indiscutiblemente no es un asesino. No es un individuo que le está deseando el mal a los demás. Es un político. Estudió. Tiene una cultura. Contó con mucha simpatía -está perdiendo ahora el apoyo de la opinión pública-. Y es el que tendría que tomar ahora la decisión: es decir, apretar el gatillo.
Lo que él decida será. Nadie puede apretar el gatillo por su cuenta. Él es el que tiene el dedo en el gatillo por una vez. Entonces, él tiene que pensar, porque no es un asesino, ni mucho menos. Y hay síntomas evidentes ya que empiezan a percibirse, por parte de sus asesores. Él todavía no se ha dado cuenta de eso, pero uno lo conoce. Yo leí el libro Los sueños de mi padre-, completo. Lo leí porque quería saber cómo era ese hombre.
No había ningún problema de esto (cuando leí el libro), pero era un adversario. Y yo quería saber cómo era el adversario, y lo estudié bien, hasta donde uno puede estudiar una persona. No tenía ninguna de esas características que lo hicieran un asesino, un tipo que sintiera placer, una especie de Nerón. Entonces las actuales circunstancias parecería que lo obligan a convertirse en un Nerón, que prende fuego a Roma y ponerla a arden. Y el tendría que poner el mundo a arder. Tendría que decidir la muerte de cientos de millones de personas. Podrían ser más, pero yo dije cientos para no parecer exagerado. Y además, las primeras bajas serían los tripulantes de los portaaviones: los hundirían todos.
La guerra se acaba antes de que llegue. La guerra se acaba antes. Lo que va a contar son los proyectiles nucleares que se lancen uno a otro. ¿Para qué se van lanzar aquí? ¿Qué sentido tendría una guerra para ocupar Brasil? Desaparece el poder ese, desaparece el orden, desaparece todo.
Si lanzan un avión, ¿cuántas horas necesitarían, por rápido que vaya, para desembarcar, tomar posiciones? Únicamente en la situación actual tiene algún sentido. Allí se vuelve nuclear la guerra. Desaparecen las condiciones que originan las intervenciones que conocemos.
Israel es el único que no trataría de persuadir a Obama de que aguantara la guerra, porque es demasiado soberbio. Es muy prepotente. Pero lo más probable que haga -si tiene tiempo, porque nadie sabe qué va a pasar ahí-, es como cuando Port Saíd, que junto a los franceses y los ingleses, atacaron a Nasser que había nacionalizado el Canal. A pesar de lo soberbio que son -y siempre lo fueron-. Son temerarios, pudiera decirse. Más de una vez lo hicieron. Fue en la época de Tito, 70 antes de Cristo, en que puso cerco a Jerusalén y expulsó a los judíos, como los llamaban.
Sin embargo, cuando el incidente de aquí y Krushov amenazó con los cohetes, no dijo nada, ni protestaron. Habrían destruido todo, hasta los aviones. Nosotros nunca tuvimos los aviones en hilera. Aprendimos de todo eso. Cuando atacaron en Girón, atacaron antes a nuestras bases, los aviones estaban desperdigados. Si los hubiéramos tenido en hilera ahí, ¡brrruuu!, habrían caído como una muralla de naipes y habrían destruido todos los aviones.
Rusia desea la paz, más que nadie, y están actuando. Mira, yo te voy a citar un ejemplo. Cuando se dice ahora que Rusia está sufriendo una catástrofe, nadie lo duda. Y están tomando un montón de medidas. Lo sé no solo por lo que dice este sitio web, Kaos en la Red, sino por cosas que sabemos en concreto de la situación allí, que tienen 50 grados de temperatura, que Moscú está irrespirable, que la consigna es abandonar la ciudad o no salir a la calle nadie.
Dice: “Esta catástrofe nos recuerda las consecuencias del cambio climático, que el autor del documental HOME, Yean Arthur-Bertrand, el más prestigioso especialista sobre el tema, mostró con el apoyo de los mejores especialistas del mundo en ese plano.”
Y nosotros sabemos qué cooperación podemos brindar. Tenemos las brigadas médicas. Si piden 100 médicos, si piden 300, se los podemos mandar, porque afortunadamente nuestro país cuenta con esa gente que se han preparado a lo largo de muchos años. Y sabemos lo que desean, por ejemplo. Han sacado documentales del fuego y de la asistencia de los aviones. Están enviando por grupos a los pilotos y a los que están haciendo los mayores esfuerzos, para que tengan algún descanso cuando puedan, y después irlos renovando. No les interesa, con toda razón, médicos.
Nosotros sabemos todo lo que está pasando allá, y resulta lógico lo que están haciendo. Imagínate que nosotros sepamos de cosas que piensan, de cosas que están haciendo, y es por ello que no tenemos necesidad de registrar los archivos de los líderes de esos países, para saber lo que están haciendo.
Nadie es justo, desde el momento en que un grupo de países tiene el arma nuclear, y Estados Unidos le prohíbe a los demás y no quieren que la tenga. Invocan una cosa muy importante, que no quieren que haya guerra nuclear. No quieren que los demás posean armas nucleares. Pero fabrican todas las que pueden, sin límites, al extremo de que ya tienen, entre Estados Unidos y Rusia, más de 18 000 armas nucleares. Entre las dos potencias.
Estoy dejando un margen para China, para Francia, para Gran Bretaña, para Pakistán y para la India. Asignándole como se conoce muy bien, y lo saben aquellos que en Noruega se dedican a estos temas, las armas nucleares que tiene Israel. Las desarrollaron, y Estados Unidos contento, aplaudiendo y suministrándole los aviones más modernos que existen, apoyándolo diplomáticamente, abasteciéndolo con miles de millones en armas. Porque es este el mercado que endulza la vida, hace feliz al Complejo Militar Industrial, que Eisenhower, inocentón, descubrió un día, cuando estaba próximo ya a abandonar la presidencia de la República. Muy “inocente”, pero preparó la invacionsita a Cuba, en Girón. “Y que nadie diga nada, jure todo el mundo que nadie diga nada”. Luego esos papeles los publicaron un día, porque no pueden controlar ni siquiera los secretos.
Y esta es otra situación, otro elemento más. No pueden controlar ni siquiera los secretos. Fíjate que un muchacho de la Inteligencia ha suministrado 240 000 documentos al grupo y ahora lo van a meter preso. Dicen que no puede publicar eso. Y él se ríe. Hoy mismo había un cable… Wikileaks dice que sí, que los van a publicar todos. Todo lo que saben lo van a publicar. Y el Pentágono gritando: “No es posible, porque la situación…” Ya no pueden controlar ni los secretos. Esa es la situación. Se le escapa del control todas las cosas que están haciendo.
Se preocupan si uno dice algo de lo que va a pasar, porque pareciera que uno está haciendo el papel de adivino, o algo así. Y no hay ninguna adivinanza en esto. Y por eso yo a la diputada le dije que una semana me parecía demasiado poco tiempo (para el regreso de los Cinco cubanos presos en Estados Unidos), pero que diciembre me parecía mucho tiempo, muchísimo tiempo. Podíamos decirle muchísimo tiempo. Bueno, casi tres veces del tiempo que se necesita. Deduzcan ustedes lo que eso significa.
Salí de una situación de mucha gravedad, no creía que iba a sobrevivir. Tuve un accidente, que casi tuve que volver a aprender a escribir. Por aquellos momentos escribí algunas cosas de Colombia, con gran esfuerzo, refiriéndose a La paz en Colombia.
Nunca estuve de acuerdo con el secuestro de prisioneros. Estuve de acuerdo con las aspiraciones de Marulanda, que era un revolucionario que quería cambiar la situación de ese país. Es una historia que se conoce muy bien, contada por Arturo Alape, magnífico historiador… Defendiendo la paz, les mataron miles de cuadros, y Marulanda reacciona diciendo que más nunca más va a discutir con aquella oligarquía, era tiempo perdido. Y yo lo defendí, pero no podía estar de acuerdo con los prisioneros aquellos, ni que los tuvieran presos y estuvieran pidiendo rescate.
En el libro La victoria estratégica, se ve muy bien cuál era nuestra política de guerra, y nosotros ganamos la guerra por nuestra política, no por nuestra fuerza. Nuestra fuerza era insignificante, pero no se sabe lo que puede una fuerza insignificante apoyada en la moral y en la razón. Cuántas armas tenía Batista, 100 000, entre soldados, policías y marineros. ¿Quién les suministraba las armas? Estados Unidos. Armas modernas. ¿Qué teníamos nosotros? Unos pocos fusiles que fuimos recogiendo. Lo demás se lo íbamos quitando al enemigo, y al final, en menos de dos años, en 7 u 8 meses, derrocamos al régimen y nos apoderamos de las 100 000 armas. Totalmente, incluidos aviones. No solo por nuestra fuerza, sino por la moral.
No podíamos estar de acuerdo con esa política (de las FARC). Cuando tú matas a los prisioneros, te cuesta mucho más. ¿Qué soldado quiere caer prisionero? Era partidario de la paz en Colombia. Por eso se llama así el libro. Nuestras posiciones son inexpugnables. Son justas, son limpias. Teníamos la razón en desear la justicia y también, la paz. Y éramos partidarios de la lucha. Porque si usted no puede obtener la justicia por otras vías, tiene que ir a la vía de las armas. Pero llega un momento en que ni el Imperio ni los revolucionarios pueden llegar a obtener sus objetivos por la vía de las armas. Miren ustedes la conclusión: Ni el Imperio, ni los revolucionarios.
¿Qué sentido tiene buscar ahora un fusil? ¿Un fusil o una pequeña bomba nuclear? ¿Y qué vas a hacer? ¿Matando lo vas a conseguir? Si uno piensa con conceptos de antes, no saca estas conclusiones.
No hay ni la más remota posibilidad de que Colombia ataque a Venezuela… Primero, porque no le interesa. Segundo, por que no puede. Tercero, porque no quiere. Cuarto, porque sabe que las consecuencias serían desastrosas. ¿Qué hace falta llevar a cabo la política de ocupar Colombia para atacar a Venezuela? ¿Qué necesitan? Tiempo, pero no lo van a tener. Nada, ni un 5 por ciento del tiempo que necesitaran para llevarlo a cabo. Supongamos una cosa: que la Revolución bolivariana fracase, que es uno de los objetivo que ellos buscan. Ellos piensan usar las armas como último recurso. ¿Cuál es la hora del último recurso, después de que hicieron todos los esfuerzos, como lo hicieron para derrocar al gobierno revolucionario en el 2001? Las posibilidades se reducen mucho.
Así hicieron en todas partes, en Iraq. En otros tiempos cuando no existían esas armas, así hicieron en Cuba, y nos impusieron la Enmienda Platt, y nos impusieron esa base. Así impusieron cientos de bases que tienen en todo el mundo, en todos los continentes, unidas a sus predecesores ingleses y a los suministradores ideológicos, los franceses.
De modo que todo es muy lógico y creo que las posiciones que tenemos no se apartan de esa lógica.
¿Cuales son las armas ahora para hacer Revolución? Divulgar la realidad de lo que va a ocurrir. Ustedes tienen armas nucleares ideológicas (la comunicación con el mundo), y si ganan esta batalla habrán derrotado al régimen y no hará falta Revoluciones. ¿Qué te parece?
Confío en la transmisión de una idea, porque ayudará a que nuestro hombre (Obama) no se equivoque. El poder de la comunicación estuvo en manos del Imperio, y abusó y abusó. Por todos los medios han fabricado el poder que tienen y pretendían conservarlo, pero no pudieron. Así que tienen que resignarse ahora.
A propósito de un comentario de Mario Silva sobre las denuncias de wikileaks sobre los crímenes del imperio, Fidel sugirió hacerle una estatua, pero no solo al sitio digital. También a los periodistas que dialogaban con él:
Ustedes han estado martillando, apoyando a la Revolución, a una revolución que ha conmovido al hemisferio. Para nosotros significó mucho, en los momentos más difíciles del Periodo Especial, ¿de dónde vino una ayuda que le ahorró enormes sacrificios a nuestro pueblo que llevaba casi 50 años luchando? …Y ustedes han apuntalado todo eso, ¿no merecen una estatua? ¿Y todos los medios allí en manos de quién estaban? de la contrarrevolución. ¿Y quienes fueron los que defendieron las ideas revolucionarias? Ustedes, así que no exagero, no es un elogio que esté fabricando para ustedes…
En ese punto de la entrevista, Vanessa retomó las advertencias de Fidel sobre la necesidad de ideas nuevas y modos nuevos de ver e interpretar el mundo y le preguntó en qué se equivocaron las ideas revolucionarias y cuáles serían las nuevas ideas:
Las ideas no eran incorrectas. Lo que ya hoy se quedaron como ideas de otra época…
En cuanto a las ideas de esta época, afirmó:
La primera es evitar la guerra, las demás están por elaborar…cómo va ser la sociedad, cómo se van a administrar los bienes y servicios, cómo se va a desarrollar la energía renovable …
Insistiendo en esa línea, la directora del Correo del Orinoco, preguntó a Fidel cómo él se replantearía hoy las relaciones económicas, por ejemplo y entonces se inició un breve e interesantísimo intercambio entre el líder de la revolución y los colegas venezolanos:
Fidel: No puede ser capitalista, porque no vamos a reconstruir otra vez lo mismo ahora, con todos los conocimientos de que se dispone.
Yo digo: no podemos reconstruir lo mismo, yo no podría decirte cómo lo van a hacer. Entre todos tenemos que hacerlo, pero esta es una Humanidad que sabe leer y escribir y que tiene no se sabe cuántos científicos, de modo que no se destruya todo eso, sino lograr que eso se preserve. Es de esperar que logremos…que las inteligencias trabajen. Si han trabajado para provocar la autodestrucción, la desgracia, la infelicidad, yo aquí mismo (revisa papeles), escribí que en el documental “50 años después de Hiroshima” se ven los cadáveres calcinados y casi transparentes de los niños que perecieron en los vientres de las madres, son imágenes horribles, ¿vamos a reproducir eso? Es imposible que la inteligencia del hombre se dedique a eso. No pueden sencillamente.
Mario: Ya el capitalismo no es viable…ni siquiera como arma…
Fidel: Pertenece a la prehistoria. Resulta que Marx tenía toda la razón.
Vanessa: Pero el socialismo pertenece a la prehistoria también, dicen sus adversarios…
Fidel: No. Es lo único… ¿Qué es socialismo? Es una pregunta que tenemos que hacernos.
Vanessa: ¿Qué es el socialismo para usted ahora, Siglo XXI?
Fidel: ¿Para mi? El comunismo, lo que el propio Marx definió como comunista, como el comunismo, de cada cual según sus posibilidades, a cada cual según sus necesidades. Claro, que estarán por definirse cuáles son las necesidades, no es la de un avión ni un barco para andar por el mundo pescando y gastando todo el combustible…
Andrés Izarra, que simultaneaba su participación en la entrevista y el intercambio con los usuarios de la red social Twitter, haciéndolos partícipes inmediatos del diálogo, pidió virar la conversación hacia el proceso de las próximas elecciones en Venezuela. Fidel sonrió preguntándose si podría darse el evento, tomando en consideración que por esos de septiembre vence el plazo del Consejo de Seguridad a Irán, pero enseguida aclaró:
Yo creo que lo están haciendo es absolutamente correcto: las campañas, las verdades, las explicaciones que da Chávez de lo que es el socialismo y lo que ha significado para millones de personas en todos los sentidos. Es lo que deben hacer, lo que tienen que hacer y seguirlo haciendo hasta el final. Bien, si ocurren cosas mejores, no hay que ponerse tristes por eso. A mí me hizo gracia porque como estábamos hablando de fechas y de cosas, yo dije va y coinciden las elecciones -¿el 23? El 26 le responden- si está en lo que, según un cálculo mío, es un período de tránsito, si viene algo mejor, espero que ustedes se sientan felices de que haya ocurrido algo mejor…
Vanessa: ¿Mejor cómo qué Comandante?
Fidel: A lo mejor que no haya ya ni siquiera imperialismo. Es duro, pero bueno, ¿qué vamos a hacer? - es muy pronto, apunta Vanessa- ¿por qué no me mandan a mi para un manicomio? Búsquenme un lugarcito allí.
Vanessa: Es muy pronto Comandante para decir que el imperialismo se va a caer en menos de un mes.
Fidel: ¿Y qué yo debo decir, que va durar un siglo, que va a durar diez años, que no va a haber guerra? ¿qué yo voy a decir? Porque se supone que el plazo que estableció la Resolución del Consejo de Seguridad vence el 7 de septiembre, 19 días antes de las elecciones que ustedes tienen anunciadas. Para que haya elecciones primero tiene que no haber guerra y si no hay guerra qué pasa. Vanessa, no te eches tú la culpa, échamela a mi, por favor, es lo que yo afirmo, pero no es un capricho, es un hilo de pensamiento.
Nuevamente terció el diálogo hacia el conflicto nuclear, empujado por los comentarios de Walter Martínez, en base a su experiencia como corresponsal de la guerra entre Iraq e Irán, lo que llevó a Fidel a recordar cuando todas las potencias competían por venderle armas a Iraq y los errores de política que tanto afectaron al Movimiento de Países No Alineados.
Anécdotas relacionadas con el papel de los soviéticos en aquel conflicto y las contradicciones entre el discurso político y las acciones posteriores de los líderes de la entonces URSS, completaron el acercamiento a aquel escenario que ha vuelto a tomar centralidad en los acontecimientos mundiales.
Fue entonces cuando el productor y conductor de Dossier, volvió a preguntarle a Fidel si creía que la guerra se desataría una vez que trate de inspeccionarse a las naves iraníes:
Fidel: Sí, y esa fecha no pueden dilatarla porque (lo otro sería) ya virar la espalda y en retirada…ese es un punto que se cumple o me voy: si se cumple es la guerra, si se va es la derrota. Pero no lo sería, ni la guerra ni la derrota, si está consciente de la decisión que va a tomar. Ese el quid de lo que estoy planteando.
Vanessa: Pero le correspondería a la ONU dar marcha atrás…
Fidel: La ONU no contará para nada. Desaparecerá la ONU también.
Vanessa: El Consejo de Seguridad…
Fidel: Nada de eso existirá, si no van a existir ni las armas, para qué sirven todos esos aparatos. Nadie sabe quién va a decir una palabra. Empezarán los hombres en el mundo nuevo. Va a ser así. Es de fantasía pero es así.
Vanesa: Ud. se mueve entre el optimismo y el pesimismo con respecto a este escenario.
Mario: Todo depende de Obama…
Fidel: De nosotros, de que lo persuadamos, haciendo que el máximo de personas en el mundo participen de este punto de vista y él se sienta fortalecido de que va a hacer el bien y no una cosa horrible. ¿Ustedes se imaginan a un Obama consciente decidiendo la muerte de cientos de millones de personas, que los niños aparezcan calcinados en los vientres de las madres? ¿ustedes conciben que un hombre, con un elemental sentido humano, va a hacer eso?
Vanessa: Pero hay muchos sectores empujándolo en esa dirección.
Fidel: ¿Y qué son todos esos sectores al lado del mundo? ¿Y si esos sectores tampoco quieren morir ni quieren que mueran sus familias, ni quieren que mueran sus hijos…? Esa es la realidad.
Otra vez Walter, vuelve para recordar las propias advertencias de Fidel sobre el poder de los sionistas y sus lobbys en Estados Unidos, para hacer lo que les da la gana y el riesgo de que lo hacen disponiendo de un armamento nuclear suministrado por los norteamericanos:
Fidel: Es verdad que los israelitas hacen lo que les da la gana. Sí lo tienen (armamento nuclear), pero están esperando que sea Estados Unidos el que dé la orden. Ellos creen que lo tienen todo conseguido, persuadidos, ellos han hecho todos sus acuerdos con Arabia Saudita, con los Emiratos Árabes, sobre a qué hora van a volar, tienen todos los aviones, van a ser oleadas de aviones que les han dado los yanquis, pero están esperando que sean los yanquis y que los yanquis no pueden decir que no. Ahora están esperando que alguien apriete el gatillo y ese es Obama. Y qué pasa si Obama no aprieta el gatillo. Tú puedes decir: lo aprietan ellos, pero si Obama no aprieta el gatillo porque hay una opinión mundial y todas las potencias exigiendo que no haya guerra, es cuando entonces estos señores israelitas no se decidirán a tirar un cohete por su cuenta.
Apelando a la experiencia de Cuba en la Guerra Fría, Vanessa quiso saber qué lecciones sacó la Isla de aquellos desafíos y cuáles deben sacar los latinoamericanos, a lo que Fidel respondió sencillamente:
De la Guerra Fría nos tocó soportar el bloqueo y sufrir todas las consecuencias, pero también se pudo demostrar que era posible resistir. Y los latinoamericanos deben pensar igual, que hay un potencial enorme en las masas, que es posible alcanzar, auspiciar la liberación real, verdadera. Eso es lo que puede derivarse de aquella experiencia que vivimos.
Venezuela regresó al diálogo con una pregunta de Mario sobre cómo ve el Comandante en Jefe a la hermana nación:
Fidel: Veo muy bien todo y no se olviden de una cosa, que lo que más necesita el hombre para vivir son los alimentos y esta es el área del mundo que más alimentos produce. Si Estados Unidos produce para dos mil millones de personas, América Latina tiene potencial para producir alimentos para ocho mil millones más o menos, aunque el futuro de la humanidad estará más controlado por el propio hombre…
Luego comentó que Venezuela es un lugar ideal para producirlos y eso es lo que está haciendo el gobierno, tratando de producirlos, si no los afectan ciclones…entonces retomó papeles que había revisado antes, relacionados con las denuncias más recientes sobre la manipulación del clima, mediante de campos de antenas y otros usos de la más avanzada tecnología. Y aclaró que no es ciencia ficción. “Es ciencia real.”
Apoyado en un artículo de Ría Nóvosti, Fidel citó:
“Estamos asistiendo a una guerra climática encubierta, un preludio de lo que podría ser una futura guerra mundial con un balance en pérdidas humanas y medioambientales sin parangón en la historia de la humanidad.”
Y luego leyó lo que personalmente había escrito al respecto:
Esta catástrofe nos muestra las consecuencias el cambio climático que el autor del documental HOME, Yean Arthur-Bertrand, el más prestigioso especialista sobre el tema nos mostró con el apoyo de los mejores especialistas del mundo en ese fin. Si no se evita la guerra nuclear, tampoco se podrían evitar otras iguales o peores. He pensado también, que si el hombre puede crear catástrofes, puede promover igualmente energías renovables a partir de fuentes diversas entre ellas algunas tan importantes como el agua y el viento. Entonces no hay que usar ni la nuclear.
De la mano de Izarra, entraron los tuiteros a la entrevista. Una de ellas preguntaba si los halcones de Washington no intentarán matar a Obama como en el pasado lo hicieron con Kennedy:
Fidel: Sí, por supuesto, el hecho de que no lo hayan asesinado es casi cosa de azar. El atentado contra Reagan lo hicieron con una pistolita y le dieron en el pulmón.
Vanessa: ¿Podrían asesinar a Obama?
Fidel: Sí, pero no creo que lo vayan a hacer ahora, de todas formas mejor que se cuide, que no confíe, porque pueden ocurrir cosas absurdas, irracionales. Él sabe cuidarse, él toma todas las medidas, se cuida y la gente que tienen seleccionadas para cuidarlo son profesionales de verdad, a esos no los soborna nadie.
Izarra: “Enriquecido”, un (tuitero), pregunta que cuando va Ud a visitar Venezuela y nos dice que ahora mismo en Aló Presidente, Chavéz enseña el libro que Usted le envió.
Fidel: ¿Qué falta hago allí yo? Sí, se lo envié (libro) y le puse, “muy fraternalmente”. No es una tarea que me haya planteado (ir a Venezuela) ni creo que sea imprescindible (…)
Hay mucho tiempo por delante, se lo puedes decir a tus lectores. El problema mío: yo tengo realmente que reunirme con algún físico para que me explique el concepto del tiempo. Tal como lo dije: qué es el tiempo. Miren una cosa que subrayé sobre el tiempo. Digo: la evolución comenzó en la tierra con los primeros gérmenes de vida, eso es conocido por todos y por los teólogos, eso no les quita a ellos espacio para tratar de buscar interpretaciones, pero hasta la noción del tiempo desaparece. Qué es el tiempo, porque el tiempo es una invención del hombre, es el espacio que media entre sucesos diferentes, así se inventó el tiempo, pero ¿cuándo comenzó el tiempo? Hay que explicarse eso. Es todo muy complicado. Yo realmente quisiera conversar con un físico que me explique qué es el tiempo. Tengo esas grandes dudas y espero que me ayuden.
Antes había recordado que ya anunció un próximo encuentro con la Asamblea Nacional de Cuba y que ya está listo prácticamente el libro La contraofensiva estratégica. Luego de sus preguntas sobre el tiempo, Walter advirtió lo que esto significa en televisión y de cierto modo, puso fin al diálogo, lo que Fidel redondeó con una sonrisa, un saludo afectuoso y tres palabras: Para dolor mío.
En
las primeras filas los Comandantes, capitanes y soldados de la Sierra
Maestra. Esperan como todos, conversando con los compañeros que ocupan los
asientos cercanos, en el saloncito del Palacio de las Convenciones. La
Heroína del Moncada, Melba Hernández, y Teté Puebla, hoy General de Brigada,
son las mujeres en primera fila.
A Melba la saluda de primera, con un beso y un abrazo, y va poco a poco, dedicando a todos una frase cariñosa, un gesto alegre. A Fidel se le ve feliz en este reencuentro con sus compañeros de lucha de toda una vida: Ramirito, Guillermo, Furry, Polito, Espinosa, Efigenio, Quinta Solá, Lussón… Los va llamando por el nombre de pila, dándose de vez en cuando golpecitos en la frente como si cada rostro le devolviera antiguas imágenes a la memoria. “Organizando mis recuerdos”, dirá después, cuando hable de la intensa búsqueda documental que necesitó para escribir La victoria estratégica, el libro que presenta hoy ante sus “muchachos”, los que lo acompañaron en los primeros y en todos los combates, los que han vuelto a tener ahora 15, 20, 30 años. Como Teté Puebla, que tenía 16 años cuando comenzó a colaborar con Celia Sánchez. Pero de eso hablaremos al final.
Katiuska Blanco, la investigadora que tuvo a cargo de la edición de Por todos los caminos de la Sierra: La victoria estratégica, que es el título que aparece en la cubierta, inicia la presentación del libro. “Comenzó a escribirse realmente en la Sierra Maestra, de manera heroica, cuando eran 300 combatientes contra 10 000 soldados del Ejército de Batista. Aunque quienes enfrentaron inicialmente la Ofensiva eran menos; se fueron reorganizando después”, dice Katiuska, autora de Todo el tiempo de los cedros, sensible mapa de la familia Castro Ruz, publicado en el 2003.
Katiuska recuerda a Celia Sánchez, que recopiló cada papelito escrito en la Sierra Maestra, y después del Triunfo de la Revolución organizó un pequeño equipo que recorrió las montañas por donde habían pasado los rebeldes, para que investigaran en el terrero y tuvieran por guía la memoria de los protagonistas. Gracias a ese esfuerzo nació la Oficina de Asuntos Históricos del Consejo de Estado que preservó los documentos, partes militares transmitidos por la emisora Radio Rebelde, los mensajes de los jefes guerrilleros y los testimonios de cientos de personas.
En estos se apoyó el Comandante en Jefe para rearmar minuciosamente los días de 1958, cuando el Ejército de la dictadura lanzó su ofensiva contra el Primer Frente Rebelde y la tenaz defensa de ese territorio por las fuerzas guerrilleras, en el firme de la Sierra Maestra.
Katiuska resume emocionada lo que cree perdurará de este esfuerzo editorial: “Fidel, histórico líder de la Revolución cubana, con su sello peculiar de guerrillero escritor, con un estilo literario ágil y fresco -que podríamos definir de una sencillez hemingweyana por el perfeccionismo de la búsqueda del mejor vocablo, la limpieza del lenguaje y la profundidad y simbolismo de las ideas expresadas-, devela para el futuro las claves del triunfo de unos pocos combatientes contra todo un Ejército, armado y equipado hasta la desmesura.”
EN EL DÍA DEL TRABAJADOR GRÁFICO
Por puro misterio del azar, el libro se presenta justo el Día del Trabajador Gráfico, el 2 de agosto. Y no es cualquier edición, sino una que marca un antes y un después de la técnica poligráfica en Cuba. Alberto Alvariño Atiénzar, vicejefe del Departamento Ideológico del Comité Central del Partido, asegura que “por su volumen y complejidad, La victoria estratégica es de lo más relevante que ha realizado la industria editorial y las artes gráficas del país”.
Es este un libro voluminoso de 896 páginas, cosido a máquina, con una impresión de cubierta que tiene un tratamiento combinado de barniz ultravioleta, brillo mate, con estampado y relieve, “una técnica de la más moderna y universal en las artes gráficas, que enaltece a nuestros trabajadores, particularmente a la imprenta ‘Federico Engels’ y Durero Caribe, con el apoyo de la Imprenta ‘Alejo Carpentier’”.
Buena parte de los especialistas y obreros de estas instituciones que trabajaron en la impresión de la obra, así como diseñadores y editores, integran el auditorio que asiste a la presentación del libro en la sala del Palacio de las Convenciones. Están también Elián González y sus dos hemanitos; su padre Juan Miguel y Nersy.
Alvariño comenta que en este momento están en proceso de producción los primeros 10 000 ejemplares, de ellos 3 500 se encuentran en fase de terminación. Proseguirán trabajando en unos 50 000 libros, para tenerlos en manos de la población lo antes posible.
Realizados por el Grupo Creativo del Comité Central del Partido, el diseño y la edición son exquisitos. La victoria estratégica tiene un diseño sobrio, elegante, con amplios márgenes, una tipografía legible y múltiples fotos y manuscritos de la época, los cuales conservan los colores degradados por el tiempo, que el lector disfrutará como si tuviera en sus manos los documentos originales. Tiene además mapas -entre ellos un croquis dibujado por el Comandante en Jefe, al final de un mensaje al capitán guerrillero Ramón Paz- e ilustraciones de los terrenos, reproducidos con rigor cartográfico e histórico, comprensible para un público no especializado.
Las situaciones de las tácticas militares se animaron gráficamente con los armamentos y simbologías que permiten ubicarse fácilmente en el lugar, sin ser un especialista, y cierra el pliego de imágenes con los armamentos empleados en la guerra, muchos de ellos reconstruidos a partir de fotos de la época.
En fin, una joya.
LOS RECUERDOS SE VAN ORGANIZANDO
Sorprendido por la belleza del libro y emocionado por los recuerdos. “Es algo especial que uno siente al recordar todo aquello”. Ese fue su primer comentario. Luego el acierto de escoger para la portada, no una foto, sino ese mapa hecho por él en los históricos días de enfrentamiento a la Ofensiva del Ejército de Batista en agosto de 1958: “ahí está todo, el Turquino, (el alto de) Joaquín, La Jeringa, la tiendecita…” precisa y recuerda cómo le gustaban esos sitios, especialmente el Turquino y Joaquín, “porque había fresco que después se volvía frío…”
“Para mí no resultó muy difícil con todo el trabajo que habían hecho ellos durante varios meses”, comenta Fidel refiriéndose a Katiuska y el equipo de la Oficina de Asuntos Históricos, “que todavía están desempolvando papeles, un montón de papeles”, y pide que le traigan una muestra de lo que ha estado revisando en los días previos a este encuentro para… otro libro en preparación. Le alcanzan una verdadera montaña de expedientes que pone sobre la mesa, los ojea y mientras estos vuelven a su lugar, dice, mirando al Comandante de la Revolución Ramiro Valdés que asiente con la cabeza: “Los recuerdos se van organizando”.
Habla luego de la Introducción y la Autobiografía, como las partes a las que dedicó su mayor esfuerzo en la etapa final, pero insiste en destacar el trabajo colectivo en la localización de fotos, mapas, mensajes, datos generales.
Después entra directamente en el contenido del libro, en el que trabajó duramente desde junio de 2009. Se centra en la importancia del último parte de la Ofensiva, emitido por Radio Rebelde el 7 de agosto de 1958, y que aparece reseñado en el capítulo 25 “El balance final de la batalla”. Katiuska le indica la página que está buscando, la 701, y escuchamos:
Fue una victoria rotunda de nuestras fuerzas guerrilleras.
Con la retirada de la últimas unidades del Ejército de la tiranía de Las Mercedes quedó derrotada de forma aplastante y definitiva la gran ofensiva enemiga contra el territorio rebelde del Primer Frente de la Sierra Maestra, durante la cual el mando militar de la dictadura lanzó sus más poderosos recursos en un intento final por destruir el núcleo central guerrillero.
El valor, la tenacidad, el heroísmo y la capacidad de los combatientes rebeldes en la férrea y organizada defensa de las posiciones, y la aplicación contundente de todas las formas tácticas de acción de la guerrilla, desbarataron la ofensiva en 74 días de incesante e intenso batallar.
Dentro de esa brillante actuación de todos nuestros combatientes, contribuyeron en particular a este desenlace victorioso, un grupo de aguerridos y eficientes capitanes que actuaron en la primera línea de combate, con inteligencia y coraje, al frente de sus hombres.
En este balance final es obligado destacar, en primer lugar, al Che y Camilo, quienes cumplieron cabalmente con su papel de ser mis principales lugartenientes en diferentes momentos, así como a Andrés Cuevas, Ramón Paz, Daniel, Angelito Verdecia, Ramiro Valdés, Guillermo García, Lalo Sardiñas y Pinares, entre otros.
Como escribí en el parte leído por Radio Rebelde el 7 de agosto, apenas al día siguiente de concluida la Batalla de Las Mercedes:
La ofensiva ha sido liquidada. El más grande esfuerzo militar que se haya realizado en nuestra historia Republicana, concluyó en el más espantoso desastre que pudo imaginarse el soberbio Dictador, cuyas tropas en plena fuga, después de mes y medio [de] derrota en derrota, están señalando los días finales de su régimen odioso. La Sierra Maestra está ya totalmente libre de fuerzas enemigas.
En ese punto detiene la lectura y recuerda un nombre. Pregunta por el Teniente Puertas y le responden que murió hace unos cuatro años. Se le advierte el gesto contrariado de un lamento que no pronuncia, pero que está en el espíritu de sus palabras.
Todo el tiempo hablará de los combatientes por sus nombres, recordará con emoción el valor, el arrojo, la manera en que fueron alcanzando la categoría de héroes aquellos muchachos sencillos crecidos en el combate, como el Vaquerito, que ganó su nombre por las botas y el sombrerito que usaba y llegó a ser el legendario jefe del Pelotón Suicida, tan decisivo en la victoria de la Batalla de Santa Clara.

LA VERDAD SIEMPRE
El espíritu humanitario y la vocación justiciera de la Revolución cubana no es un hecho reciente, sino una esencia. El Ejército Rebelde atendía y curaba a sus prisioneros, a tal punto que alguna vez Fidel pensó que muchos de aquellos soldados integrarían el nuevo ejército tras la victoria, solo que ya para entonces había una masa nueva y pura, salida del pueblo, que se uniría a las filas de lo que serían las Fuerzas Armadas Revolucionarias: “La vida, al fin, desbordaba nuestras predicciones y sueños”, sentencia.
En esa misma línea de razonamientos, anuncia otro libro en preparación que da continuidad a éste en el sentido de que narra “la contraofensiva estratégica final del Ejército Rebelde”, un regalo enorme para él por todo lo que tiene que ver y recordar.
Se refiere a los Partes de Guerra de Radio Rebelde y enfatiza que el arma principal del Ejército Rebelde fue siempre la verdad. Lee uno de estos Partes, el del 17 de octubre de 1958, después de lo que él llamó un revés táctico. Desde sus primeros párrafos estremece la sala donde nos encontramos:
Un revés táctico puede ocurrir a cualquier unidad en una guerra, porque el curso de la misma no tiene que ser necesariamente una cadena ininterrumpida de victorias contra un enemigo que ha contado siempre con ventajas de armamentos y recursos bélicos que ha llevado sin embargo la peor parte en esta contienda.
Consideramos un deber del mando de nuestro ejército informar de cualquier vicisitud que pueda ocurrir a cualquiera de nuestras fuerzas en operaciones por cuanto entendemos como norma moral y militar de nuestro movimiento que no es correcto ocultar los reveses al pueblo ni a los combatientes.
Los reveses hay que publicarlos también, porque de ellos se derivan lecciones útiles; para que los errores que cometa una unidad no los cometan otras, para que el descuido en que pueda incurrir un oficial revolucionario no se repita en otros oficiales. Porque en la guerra las deficiencias no se superan ocultándolas y engañando a los soldados, sino divulgándolas, alertando siempre a todos los mandos, exigiendo nuevos y redoblados cuidados en el planeamiento y ejecución de los movimientos y acciones.
“Nosotros solo decíamos la verdad. Si poníamos un fusil de más, engañábamos a nuestros propios compañeros. Decir la verdad fue un principio elemental que nunca falló”, añade Fidel.
El Parte detalla cómo una columna rebelde cayó en una emboscada y fue masacrada posteriormente sin piedad por un sargento de la tiranía batistiana que allí ganó el título de “carnicero”.
“¿Quién entrenó a ese ejército de torturadores, quién le suministró las armas, los tanques, los aviones, las fragatas, quién los enseñó a matar prisioneros y a torturarlos? El imperio, el gobierno de los Estados Unidos, ese mismo que ahora tortura a Gerardo (Hernández) sin justificación alguna, ¿por qué?, ¿hasta cuándo va a durar eso?”, se pregunta Fidel.
Cierra así un análisis que enlaza las historia de hace medio siglo con la actual en el permanente y nunca abandonado propósito imperial de someter a la nación cubana, sin reparar en métodos por repugnantes y cobardes que puedan resultar.
Marta Rojas, periodista y escritora, testigo del Juicio del Moncada, recuerda que hace 57 años, un primero de agosto, ella escuchó la voz de Fidel en una emisora local de Santiago de Cuba. Acababa de ser capturado por el teniente Sarría, que lo condujo al vivac de Santiago de Cuba. ¿Pensó en la metodología que lo llevaría después a la lucha clandestina, a México, al Granma, a la Sierra?, pregunta Marta. “No”, responde Fidel. “Estaba muerto ya casi”, aludiendo al hecho de que no pensaba que podría sobrevivir después de la captura.
Los historiadores Francisca López y Rolando Rodríguez indagan por la ideología del líder del Asalto al Moncada. “Tuve el privilegio de estudiar; y estudiando me convertí en marxista, leninista y martiano… Éramos marxistas-leninistas radicales y estudiábamos el marxismo. Pero por una cuestión táctica no lo decíamos. Usted no va tomar una fortaleza lanzándose de cabeza para chocar contra ella. Usted da la vuelta, la rodea…”
Termina el diálogo, y una inolvidable fila de jefes y soldados del Ejército Rebelde espera para que él les firme el libro. No alcanzamos a escuchar lo que él les dice, pero está indudablemente feliz. Se ríe por momentos como un niño.
Teté Puebla sale con su libro de la fila, tiene lágrimas en los ojos. Lo acaricia. Ha descubierto un pasaje donde Fidel la menciona: “La mensajera a la que hacía referencia el Che resultó ser Teté Puebla, eficaz colaboradora de Celia, quien tuvo una participación destacada en este episodio (se refiere a la entrega de los prisioneros tomados en la batalla de El Jigüe) y más adelante sería la segunda jefa del pelotón femenino Marina Grajales”.
“Yo tenía 16 años, una muchachita. No querían darme tareas serias”, le comenta Teté a un compañero. “Y mira a la muchachita aquí…¿Quién me hubiera dicho que iba a volver a vivir mis 16 años?”
Combatientes del Ejército Rebelde que asistieron a la presentación del libro La victoria estratégica
- Comandante de la Revolución Ramiro Valdés Menéndez
- Comandante de la Revolución Guillermo García Frías
- General Cuerpo Ejército Abelardo Colomé Ibarra
- General Cuerpo Ejército Leopoldo Cintras Frías
- General Cuerpo Ejército Ramón Espinosa Martín
- General Cuerpo Ejército Joaquín Quinta Solá
- General de División Efigenio Ameijeiras Delgado
- General de División Antonio Enrique Lussón
- General de División Ramón Pardo Guerra
- General de División Romárico Sotomayor
- General de Brigada Delsa Esther Puebla
- General de Brigada (R) Raúl Castro Mercader
- General de Brigada (R) Luis Alfonso Zayas
- General de Brigada (R) Reinaldo Mora
- General de Brigada (R) Harry Villegas
- General de Brigada (R) Rolando Kindelán
- Coronel (R) Orlando Pupo Peña
- Coronel (R) Orestes Guerra
- Coronel (R) José R. Silva Berroa
RADIO REBELDE: Octubre 17 de 1958
LA SITUACIÓN MILITAR
Hemos recibido hoy de la Comandancia General el siguiente parte de guerra: “La columna Nº 11, al mando del capitán Jaime Vega, sufrió un serio revés en su zona de operaciones en la provincia de Camagüey.
Sobre este hecho ocurrido hace más de dos semanas no habíamos ofrecido información alguna en espera de las investigaciones y los datos exactos que fueron ordenados al respecto. Un revés táctico puede ocurrir a cualquier unidad en una guerra, porque el curso de la misma no tiene que ser necesariamente una cadena ininterrumpida de victorias contra un enemigo que ha contado siempre con ventajas de armamentos y recursos bélicos que ha llevado sin embargo la peor parte en esta contienda.
Consideramos un deber del mando de nuestro ejército informar de cualquier vicisitud que pueda ocurrir a cualquiera de nuestras fuerzas en operaciones por cuanto entendemos como norma moral y militar de nuestro movimiento que no es correcto ocultar los reveses al pueblo ni a los combatientes.
Los reveses hay que publicarlos también, porque de ellos se derivan lecciones útiles; para que los errores que cometa una unidad no los cometan otras, para que el descuido en que pueda incurrir un oficial revolucionario no se repita en otros oficiales. Porque en la guerra las deficiencias no se superan ocultándolas y engañando a los soldados, sino divulgándolas, alertando siempre a todos los mandos, exigiendo nuevos y redoblados cuidados en el planeamiento y ejecución de los movimientos y acciones.
Pero en este caso, además, la acción fue caracterizada por hechos posteriores que el pueblo debe conocer cabalmente que atañen muy seriamente al destino de las fuerzas armadas de la República y que de continuarse repitiendo pueden tener consecuencias muy graves para el futuro de esos institutos.
Nosotros hemos proclamado muchas veces que no estamos en guerra contra las fuerzas armadas sino contra la tiranía. Pero la actuación y la corresponsabilización de los oficiales, clases y soldados del ejército principalmente, con ciertos actos de inaudita barbarie puede llegar a un grado tal, que ningún militar hoy en activo tenga justificación para sentirse ajeno de culpa con los hechos que están ocurriendo desde que la ambición desmedida de un dictadorzuelo sin escrúpulos y la traición de unos cuantos oficiales el diez de marzo de mil novecientos cincuenta y dos, condujo al ejército al rol antidemocrático, inconstitucional e indigno que está desempeñando.
Los hechos a que me refiero ocurrieron así: El Capitán Jaime Vega descuidando las medidas tácticas de seguridad contenidas en las instrucciones precisas recibidas y que deben tomarse siempre en territorios dominados por el enemigo, avanzaban en camiones la noche del 27 al 28 de Septiembre por un terraplén que conduce del Central Francisco al Central Macareño al sur de la provincia de Camagüey.
La compañía 97 de las fuerzas de la Dictadura, emboscadas en el terraplén abrieron fuego por sorpresa sobre la columna a las dos de la madrugada del día 28 apoyados con barraje de ametralladoras pesadas. Las descargas cerradas del enemigo contra los vehículos ocasionaron a la Columna, 18 muertos cayendo prisioneros once de los heridos que no pudieron ser recuperados en medio de la noche bajo el fuego de las ametralladoras enemigas emplazadas en posiciones ventajosas. Los prisioneros heridos rebeldes fueron llevados al hospital de Macareño, siendo atendidos por el médico de ese lugar y dos médicos que mandó a buscar a Santa Cruz del Sur el Teniente Suárez, Jefe de la Compañía 97. Al día siguiente llegó en un avión el coronel Leopoldo Pérez Coujil y poco después arribaron en un automóvil el teniente coronel Suárez Souquet, el Comandante Domingo Piñeiro y el Sargento Lorenzo Otaño de su guardia personal.
El coronel Pérez Coujil, le obsequió a la compañía con $ 1, 000.00, en efectivo que se distribuyeron entre los soldados.
Después lo primero que hizo fue golpear en el rostro a uno de los prisioneros heridos. Una vez que los hubo interrogado dio instrucciones al Teniente Coronel Souquet de que había que matar a todos los heridos. Este último, designó al comandante Piñeiro para que simulando un combate, al trasladar a los heridos para Santa Cruz del Sur, los ultimara en el camino.
Prepararon camiones con colchones donde los colocaron y partieron con ellos. Después de caminar algunos kilómetros empezaron ellos mismos a tirar mientras el comandante Piñeiro gritaba: “Nos están atacando los rebeldes”, en cuya oportunidad el sargento Otaño lanzó dos granadas de mano en los camiones donde iban los heridos, los que a su vez creyendo que realmente eran sus compañeros decían: “compañeros, somos nosotros que estamos heridos, no disparen”. El sargento Otaño subió a los camiones y con un fusil -ametrallador- fue ultimando a los que estaban agonizando; algunos habían perdido los brazos por efecto de las granadas, otros la cabeza y en el interior del camión no quedó más que un amasijo de carne y sangre humana. Al sargento Otaño desde entonces, los propios soldados lo apodan “el carnicero”. Después colocaron los restos en un camión y los llevaron para Santa Cruz del Sur donde abrieron una fosa y los enterraron.
La narración de estos hechos por sí sola es suficiente para indignar al más insensible. Pero sobre ningún ciudadano puede producir los mismos efectos que sobre los médicos rebeldes que curaron a más de cien soldados prisioneros heridos en los días de la ofensiva contra la Sierra Maestra, sobre nuestros combatientes que los transportaron en hombros y camillas, desde los campos de batalla a los hospitales a muchas millas de distancia. Tal vez entre esos heridos rebeldes asesinados se encontrasen algunos de los compañeros que durante la batalla del Jigüe transportaron enemigos heridos desde la línea de fuego a los sitios donde recibieron la primera atención en horas de la noche, escarpando las farallas casi inaccesibles. Esos heridos asesinados en Camagüey, vieron desfilar ante sus ojos en la Sierra Maestra los 442 soldados de la tiranía entregados a la Cruz Roja Internacional y Cubana y compartieron con ellos sus medicinas y alimentos.
La falta de reciprocidad no puede ser más repugnante y cobarde, no es éste un caso aislado por parte de un oficial o una tropa determinada, es una costumbre generalizada en todo el ejército hasta un grado que produce asco.
Cuando el ataque al Moncada, asesinaron a los prisioneros; cuando el Goicuría, asesinaron a los prisioneros; cuando el desembarco del Granma, asesinaron a los prisioneros; cuando el asalto a Palacio, asesinaron a los prisioneros; cuando el desembarco de Calixto Sánchez, asesinaron a los prisioneros; cuando la sublevación de Cienfuegos, asesinaron a los prisioneros. Pero en todos aquellos casos el ejército podía tener todavía alguna esperanza de conservar el poder, era fuerte, no había sufrido derrotas sustanciales, podía pensar que sus crímenes iban a permanecer impunes, ante la impotencia de un pueblo desarmado. Lo sucedido en Camagüey, sin embargo es doblemente indignante y absurdo, primero porque todavía está fresca en la memoria de la ciudadanía los cientos de sus soldados que fueron devueltos a la Cruz Roja por los rebeldes, sanos y salvos y segundo, porque los soldados de la tiranía están perdiendo la guerra, han sido vencidos en numerosas batallas, pierden cada día más terreno, retroceden en todas partes.
Están perdiendo la guerra, y sin embargo, asesinan a los pocos heridos prisioneros que caen en sus manos del ejército que está venciendo. Por ese mismo territorio de Camagüey, marcharon victoriosas e incontenibles las columnas Nº 2 y Nº 8 de los Comandantes Camilo Cienfuegos y Ernesto Guevara, sin que pudieran detener su paso las numerosas fuerzas que lanzó contra ellos la dictadura. La vanguardia invasora ha penetrado ya más de cincuenta kilómetros en el territorio de Las Villas.
¿Qué sentido político o militar puede tener ese alevoso asesinato de los rebeldes heridos, sino lanzar sobre las fuerzas armadas, harto desprestigiadas ya, una mancha de sangre que muchas veces recordará la Historia como una vergüenza infinita para cualquier soldado que hoy viste el uniforme infame y deshonrado del que no puede volver a llamarse jamás “Ejército de la República”. Este hecho será denunciado ante la Cruz Roja Internacional y demandaremos el envío de delegados, de la misma para investigar lo sucedido y será dirigida también una carta abierta a las fuerzas armadas, haciéndoles ver la responsabilidad que están echando sobre sus hombros. En poder nuestro están, además, numerosos soldados prisioneros, un Teniente Coronel, para mayor paradoja herido y siendo atendido en un hospital nuestro, un comandante y dos capitanes.
Constituye una cobardía infinita y una ausencia total de compañerismo, la conducta del coronel Leopoldo Pérez Coujil, el Teniente Coronel Suárez Souquet, el Comandante Triana y demás miserables asesinos, olvidarse de esos compañeros suyos que están aquí, prisioneros de nosotros, sin otras garantías para sus vidas que la calma y la serenidad que hay que tener frente a estos hechos vandálicos, el sentido humano y justiciero de la guerra que estamos librando, el ideal de lucha que nos inspira y el concepto verdadero que tenemos del Honor Militar. No crean ninguno de los responsables de tales actos que tendrán escapatoria. No los salvará siquiera un viraje del ejército a última hora, porque una de las condiciones que hemos puesto y mantendremos firmemente ante cualquier golpe de Estado es la entrega inmediata de los criminales de guerra y de todos los militares y políticos que se hayan enriquecido con la sangre y el dolor del Pueblo, desde Batista hasta el último torturador.
De lo contrario tendrán que seguir afrontando la guerra hasta su total destrucción, porque la Revolución no podrán obstruccionarla lo más mínimo ni la asquerosa farsa que se prepara para el próximo 3 de Noviembre, ni el golpe de Estado que no venga precedido por las condiciones que establece el Movimiento “26 de Julio” y mediante acuerdo previo.
Los que han sembrado vientos recogerán tempestades. Nadie duda ya que las decadentes y desmoralizadas fuerzas de la tiranía no podrán contener el empuje victorioso del pueblo.
Para eso tendrían que vencer primero a cada una de las columnas que ya están operando sólidamente en cuatro provincias y después tomar en la Sierra Maestra hasta la última trinchera en la cúspide del Pico Turquino defendida por el último soldado rebelde y el ejército de Batista ha demostrado ya suficientemente que es incapaz de hacerlo.
A la Comandancia General ha llegado un informe extenso de la Columna Invasora Nº. 2 Antonio Maceo, que después de atravesar victoriosamente la provincia de Camagüey ha penetrado en el territorio de Las Villas. Dicho informe, que contiene la narración detallada de una extraordinaria proeza militar, será leída, por Radio Rebelde y el pueblo tendrá oportunidad de conocer uno de los episodios más emocionantes con los que se está escribiendo la historia viva de la Patria.
Fidel Castro
Comandante Jefe.
Fidel con los jóvenes: “El hombre no puede perder la oportunidad de sobrevivir con todo lo que sabe hoy”
30 Julio 2010
Leer Mensaje a los Jóvenes
A
las 11 de la mañana, ni un minuto más ni un minuto menos, Fidel llega a la sala
del Palacio de las Convenciones vestido con una fresca camisa a cuadros rojos y
blancos. Saluda con la mano, sonríe a todos, avanza hasta la mesa donde reposan
una agenda azul y varios folios de documentos.
Lo esperan, con vivos aplausos, un centenar de jóvenes, encabezados por el Buró
Nacional de la UJC y su primera secretaria, Liudmila Álamo Dueñas, trabajadores,
estudiantes, artistas e intelectuales, combatientes de las FAR y el MININT y en
un lugar especial, Elián González y su familia.
“Tengo unas cuantas cosas que decirles”, anuncia. Hablará del tema que viene
atendiendo de manera insistente desde hace casi dos meses, incluso antes de
recuperarse totalmente. “No hace mucho realmente, libré las últimas batallas
para encontrarme como me encuentro hoy”.
Recuerda que durante ese tiempo escribió once Reflexiones, la primera de ellas
el 1 de junio pasado, titulada “El imperio y la guerra” y la más reciente “La
victoria estratégica”, a la que seguirá una que saldrá publicada el próximo
martes 3 de agosto, pero de la que no quiere adelantar ni el título, aunque sí
advierte que su contenido va a nutrirse de los acontecimientos y noticias que
deben producirse en las próximas horas.
Liudmila abre el diálogo por parte de los jóvenes, comentando el modo en que la
organización recibió el alerta contenido en la Reflexión del 24 de junio -”Cómo
me gustaría estar equivocado”- y la necesidad de que, aun en periodo vacacional,
estudiantes y jóvenes en general, se mantengan informados “para que los
acontecimientos no nos sorprendan”.
Tras un breve preámbulo en el cual se refiere a la preocupación martiana por el
equilibrio del mundo, Yoelkis Sánchez, periodista y director de la revista “Alma
Mater” pregunta a Fidel, tomando en cuenta los peligros sobre los que él
advierte, si cree que de los actuales conflictos reemergerá la bipolaridad o se
profundizará la unipolaridad en el mundo.
“Digo que el conflicto es inevitable, sin embargo, hay una fórmula por la que
debemos luchar y se abre una esperanza. Sería muy triste pensar que estamos
luchando sin otra alternativa”, responde Fidel y agrega que ahí radica
precisamente la importancia de la batalla que estamos librando.
En el mundo se están moviendo muchas fuerzas, “la opinión de intelectuales,
gente que piensa, que ven el peligro y que no están pendientes de resultados de
elecciones ni nada de eso”, afirma.
“Yo confío mucho en las fuerzas de todo ese pensamiento. Vamos a ver si aquellos
de los cuales depende, en un punto determinado decidirán…lo que tenemos que
obligarlos a que hagan. Parece extraño, pero no, no es con una pistola. Es con
una evidencia mundial.”
TODO ES NUEVO
Yailín
Orta Rivera, periodista de Juventud Rebelde y profesora de la Facultad de
Comunicación de la Universidad de La Habana, después de hablarle del regocijo
nacional e incluso universal por verlo recuperado, le pide a Fidel sus
recomendaciones para los jóvenes de Cuba y el mundo frente a las críticas
condiciones del contexto actual.
En su respuesta, el líder de la Revolución la remite al Mensaje que leerá al
final del encuentro y al mismo tiempo sentencia: “No podemos enfocar el futuro
con los conceptos y las imágenes del pasado. Todo es nuevo. Hay que poner a
volar la imaginación”.
Se pregunta que puede ocurrir si se desata una guerra nuclear y el mercado
mundial desaparece. “El hombre no puede perder la oportunidad de sobrevivir con
todo lo que sabe hoy.”
Expresa su esperanza de que se aprovechen todas las grandes realizaciones de la
inteligencia humana para el bien y no para exterminio de la especie, la misma
especie que con toda razón está acusada de haber encaminado al planeta a su
extinción, destruyéndolo todo.
Cerrando el tema, Fidel se remonta a los posibles caminos de la salvación de la
especie humana y sentencia: “tendría que repensarse todo o no valdría la pena
luchar ahora. Cuántas cosas pueden ocurrir en la infinidad del tiempo. No se
sabe ni siquiera qué es el tiempo. Es un invento del hombre.”
GERARDO EN EL HUECO: ¡ESO ES TORTURA!
Ayer en nuestra Asamblea Nacional (Ricardo) Alarcón explicó el caso de Gerardo,
afirma Fidel. “Es machucarse uno el corazón pensar a ese hombre en este momento.
Pensé en los datos que Alarcón dio sobre Gerardo, un hombre con ideas políticas
que lleva 12 años separado de su familia (…) Son personas que sufren hace 12
años. Los sufrimientos de esas personas, ¿no cuentan?, ¿no valen nada?”
El 26 de Julio, después del encuentro en el Memorial, Fidel conversó con la
esposa de Gerardo, Adriana Pérez O’Connor. “Yo no sabía que él estaba en el
hueco. Ya ni me acordaba qué era el hueco ese. No solo está en una cárcel de
alta seguridad, que ya es un hueco profundísimo, sino que está en un ‘hueco
dentro del hueco’.”
Compara su experiencia en la prisión después del Asalto al Cuartel Moncada, con
el caso de los Cinco y reconoce que él ha conocido “tibiamente lo que es estar
en una prisión, y de lo que se sufre en una prisión por la injusticia que se
está cometiendo… Es un palidísimo reflejo de lo que es estar preso. Me pongo
mentalmente en el lugar de un hombre en las condiciones en las que está
Gerardo.”
“Hay dos hombres en un espacio que tiene un metro de ancho”, dice y mide con las
manos la mesa frente a la que está sentado, junto a Liudmila. “¡Dos personas!
Debe tener un agujero por donde entra el aire. No sé si tienen luz o no, y si la
tienen, deberán encenderla y apagarla (los carceleros) cuando les da la gana.
¿Qué comen?”
Por lo que expresó Alarcón -y este viernes salió publicado en la prensa nacional
e internacional-”se sabe incluso que está enfermo, que podría tener una
bacteria, que necesita atención médica. Aquí estaría en un hospital, atendido,
combatiendo la bacteria esa.” Y enfatiza: “¡Es una persona que necesita
asistencia médica!”
No hay razón alguna para este encierro. “¿Hizo algo? -pregunta Fidel-. No,
nada.” Y este castigo no lo decidió la prisión. “Se reunieron cuatro oficiales
del FBI para decidir y decidieron. ¡Eso es tortura!”
Ocurre impunemente, tal y como pasó cuando condenaron injustamente a los Cinco
en los tribunales norteamericanos. “Está ocurriendo a la vista de todo el mundo,
incluso ante el ilustre Presidente de los Estados Unidos, que los pudo haber
soltado, como acaban de soltar a un montón de gente, que dijeron eran espías
rusos -los rusos también soltaron a unos norteamericanos-.” Y remata la frase
con una ironía: “Están protegiendo la seguridad de los Estados Unidos.”
Mientras, presionan a Cuba para que suelte a uno que otro espía, “que jamás
estarán en una prisión de esas, que jamás serían torturados”, enfatiza Fidel .
ME HE CONVERTIDO EN UN CAZADOR DE NOTICIAS
Fidel
muestra una hoja impresa con la foto del soldado norteamericano que filtró
videos y documentos sobre la guerra de EEUU en Afganistán al sitio en Internet
WikiLeaks. El joven de 22 años se llama “Bradley Manning, un valiente soldado,
analista de inteligencia que entregó 260 000 documentos de Inteligencia, de los
cuales se han utilizado 92 000.” Los tribunales “tienen documentos para estar
acusando a este gobierno hasta el Juicio Final, que es lo que merecen.”
Sin embargo, acusan a cualquiera, sea este joven soldado o a los Cinco, de poner
en riesgo la Seguridad de ese país. “Estados Unidos está cometiendo un horrible
crimen con esos compañeros, y especialmente con Gerardo”.
Hay conciencia de esta situación y todos los días se ofrecen múltiples noticias
que van desenmascarando al gobierno norteamericano. Fidel muestra, por ejemplo,
el boletín de noticias extraídas de la Internet de este 29 de julio de 2010. “Me
he convertido en un cazador de noticias”, sonríe. “Estoy buscando noticias todos
los días, fijándome en puntos y comas”.
Lee algunos de los titulares que aparecen en el índice del boletín: “Estados
Unidos bloquea el acceso a los servidores de Internet desde la Isla”, “Lo que es
legítimo en Alemania, es ilegítimo en Cuba”; “¿Por qué a Venezuela?”, “Vínculos
entre bases y ejecuciones extrajudiciales”; “Estados Unidos pretende manipular
las próximas elecciones en Haití”; “Estados Unidos descarga la bancarrota
capitalista sobre los inmigrantes”; “La filtración de secretos militares
acorrala a Obama”, “Noticia censurada: ¿Quién hundió al buque surcoreano Cheonan?”…
Las fuentes son muy diversas, medios oficiales, agencias de prensa, sitios de
información alternativa…
“¿Cuáles de estos problemas -pregunta- no han sido señalados en las Reflexiones?
Yo no me puse de acuerdo con nadie para hablar de estos temas. Hablo de lo que
la gente escribe.” Cierra las carpetas que ha estado repasando. “Creo que
llevamos rato hablando aquí… ¿Cuánto llevamos?” Cincuenta y cinco minutos,
responden desde el auditorio. “Pues voy a leer el Mensaje”.
Se levanta, camina hasta el podio. Lee con voz vibrante su “Mensaje a los
jóvenes”. La mano derecha se apoya en el borde de la plataforma de madera. La
aprieta con la misma fuerza conque lanza las palabras. Esta alocución dura seis
minutos con 28 segundos que escuchamos en vilo. “Preferimos aferrarnos a la
esperanza”, una frase de doble significado, porque le habla a los jóvenes y
porque Fidel, como siempre, confía en el ser humano, su referente esencial.
Los aplausos se prolongan todavía cuando ha salido al pasillo del Palacio de las
Convenciones. Nos acercamos a Elián. El adolescente es quien pone la el punto
final de esta nota con sencillas palabras: “Fue muy emocionante volver a
encontrar al Comandante… Extrañaba verlo y me alegró mucho. Fue muy importante
para mí, para todos.”
Rindió homenaje Fidel a los Mártires del 26 de Julio en Artemisa
24 Julio 2010
Con
su camisa verde olivo de mil batallas, acudió este sábado en la mañana el
Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz a rendir tributo a los Mártires del 26 de
Julio en el Mausoleo que los honra en el municipio de Artemisa.
Acompañado de los Comandantes de la Revolución Ramiro Valdés Menéndez y
Guillermo García Frías, los combatientes artemiseños del Asalto al Cuartel
Moncada, Ramón Pez Ferro y Gelasio Fernández, y otros invitados, el líder de la
Revolución evocó en el lugar numerosos recuerdos de los preparativos y de la
heroica acción del 26 de Julio de 1953 y destacó en especial la enorme
contribución de los combatientes de Artemisa.
Recordó el espíritu aguerrido de los jóvenes artemiseños y señaló que “si algo
me entusiasmó era ver lo revolucionario que eran los estudiantes de aquí. Eran
de los más combativos que había en Cuba”.
El Comandante de la Revolución Ramiro Valdez y el compañero Pez Ferro hicieron
varias anécdotas de los combatientes artemiseños y la manera en que se
integraron al movimiento revolucionario.
Al analizar los sucesos del Moncada, desde la salida de la Granjita Siboney
hasta la retirada, el Comandante en Jefe valoró que no tenía ninguna duda de la
posibilidad de éxito de aquel plan. “Lo volvería a hacer exactamente. Sólo que
no le haría caso a ninguna guardia cosaca”, dijo recordando el imprevisto que
hizo fracasar el factor sorpresa.
Al intercambiar con la directora del Mausoleo, Maribel Martínez, Fidel indagó
por las características de la instalación y se interesó sobre cuándo serían
trasladados los restos de los 5 combatientes artemiseños que aún no reposan en
el Mausoleo, junto a los de los otros 20 fallecidos.
En emotivo momento, el Comandante en Jefe rindió tributo a los combatientes ante
los nichos que guardan sus restos y depositó flores en el lugar
Después saludó al numeroso pueblo artemiseño que se reunió en el lugar al
conocer de su visita y que le tributó aplausos y vítores.
Conversó además con el Secretario del Partido y el Presidente del Gobierno del
municipio a quienes preguntó sobre la siembra de guayaba, mango y otros frutales
eh el territorio y sobre la marcha de la siembra de caña.
Comentó también varias noticias sobre la tragedia ambiental que vive la
humanidad.
Al final del emotivo encuentro con sus compañeros de tantas batallas
revolucionarias, el Comandante en Jefe Fidel Castro les leyó su Mensaje a los
Combatientes Revolucionarios de Artemisa y de toda Cuba:

Mensaje a los combatientes revolucionarios de Artemisa y de toda Cuba.
Queridos compañeros:
El próximo lunes, 26 de julio, se cumplirán 57 años de lucha sin tregua por la
independencia de nuestra Patria.
Unos pocos tenemos el privilegio de vivir. En mi caso personal, agradezco a los
combatientes de Artemisa que entraron y me rescataron cuando estaba en las
proximidades de la entrada, tratando de impedir que una ametralladora disparara
contra los combatientes a los que había ordenado retirarse.
Nuestro pensamiento revolucionario partió de la idea martiana de que: “¡Patria
es humanidad!”, y este no ha cesado de evolucionar.
El simple hecho de haber sostenido esa lucha durante tanto tiempo, constituye
una prueba de lo que puede lograr un pequeño país frente al gigantesco poder del
imperio.
Un año como el actual, en que nos aproximamos cada día más a dramáticos
acontecimientos, me siento obligado a recordar a los valerosos compañeros
encerrados en las prisiones de alta seguridad de Estados Unidos.
Es grotesco el odio que despiertan a los que manejan ese imperio, incapaz de
comprender a cuán altos sitiales los elevan.
Ellos, lo mismo que nuestros representantes diplomáticos en ese país y en muchos
otros de similar peligro, se mantienen en los puestos que el deber les asigna,
imperturbables ante grandes riesgos de los cuales están muy conscientes.
Las noticias que se publican cada día, van confirmando nuestras apreciaciones
acerca de la gravedad de los peligros que se ciernen sobre la humanidad.
Nada puede, sin embargo, arrebatar el derecho a disfrutar el día de gloria y
felicidad que significa para nuestro pueblo el 26 de julio.
Nadie nos puede, tampoco, privar del derecho a soñar que aún es posible que
nuestra especie sobreviva a las difíciles pruebas que nos esperan en un futuro
muy próximo.
¡Los felicito con alegría y la dignidad que nos han legado nuestros antepasados
a lo largo de casi dos siglos de lucha!

Fidel Castro Ruz
Julio 24 de 2010

Fidel Castro visitó instituciones
cubanas durante la semana
Escrito por yudith Diaz Gazán
sábado, 17 de julio de 2010
La Habana, 17 jul (PL) Las visitas del líder de la Revolución, Fidel Castro, a
centros cubanos de investigación y otras instituciones centraron la semana
noticiosa en Cuba.
Fidel Castro recorrió el Centro de Investigaciones de la Economía Mundial, donde
fue recibido por su director, Osvaldo Martínez.

Durante más de una
hora, el líder cubano intercambió opiniones con investigadores del centro sobre
los peligros de una nueva guerra en el Oriente Medio y la amenaza que significa
para la especie humana destruir ate sus propios ojos el medio ambiente.
Fidel Castro convocó a los especialistas a pensar sobre cómo los países de
Nuestra América pueden enfrentar tales desafíos e impulsar una nueva
civilización que no repita los errores cometidos.

La semana transcurrió además con el recorrido del líder cubano por el Acuario
Nacional, sitio en el cual conversó con dos niñas y un grupo de trabajadores.
Tras la bienvenida, el director Guillermo García le presentó a los miembros de
su equipo de dirección en el cual son mayoría las mujeres.

"Trabajar con mujeres es muy bueno", comentó Fidel Castro, quien a su vez
precisó "y mucho más seguro", de acuerdo con el sitio digital Cubadebate.

También protagonizó un encuentro en la sede del Ministerio de Relaciones
Exteriores con los nuevos embajadores de la isla.
Dialogó acerca de los graves peligros que se ciernen sobre la humanidad si
ocurre una agresión contra Irán o Corea del Norte.

En la cita, comentó que Irán enfrenta ahora presiones que son "una copia al
carbón de lo que le hicieron a Mohamed Mossadegh".
Explicó que el primer ministro de la nación persa fue derrocado por un golpe de
estado que alentaron Estados Unidos y otras potencias occidentales.
Reiteró sus críticas a las potencias occidentales por el número de ojivas
nucleares que tienen bajo su mando siguiendo los conceptos de estratégicas, no
estratégicas y emplazadas.
En ese sentido, se refirió a las cifras de dichos medios de Estados Unidos,
Reino Unido, Francia, estos dos últimos países como aliados de Washington, y
Rusia.
Especificó que los norteamericanos ofrecen un mundo sin armas nucleares, pero
sustituyen éstas por otras convencionales que tienen similar poder destructivo
con el desarrollo tecnológico actual.

El político ejemplificó que un tipo de armamento con barras de tungsteno,
material de mayor resistencia a la del acero, tiene un impacto cien veces mayor
que una ametralladora de calibre 50.
Fidel Castro hizo referencia a los cohetes estadounidenses y a las más de 20 mil
armas de esa poderosa nación que mantiene guerras en Afganistán e Iraq desde
2001 y 2003, respectivamente.
Advirtió que en estos momentos resulta ridículo pensar en el maletín nuclear con
un botón que fue el pánico de los comienzos de la llamada Guerra Fría.
Visitó Fidel el CENIC

El Comandante
en Jefe Fidel Castro visitó el pasado miércoles 7 de julio el Centro Nacional de
Investigaciones Científicas (CNIC), en el contexto del 45 aniversario de la
institución precursora del Polo Científico de la capital cubana.
En el CNIC, fundado el 1 de julio de 1965, fue recibido al mediodía por el
director general del Centro, Dr. Carlos Gutiérrez y por tres de los principales
directivos de esa institución.

Por supuesto, cuando corrió la voz de que el Comandante en Jefe estaba allí, los
trabajadores se aglomeraron y le tributaron un cariñoso y espontáneo saludo, que
Fidel retribuyó con palabras de gratitud.
El CNIC fue el primer centro científico fundado por la Revolución. Ha formado
más de 20 mil especialistas de diversas ramas y de él nacieron otras importantes
instituciones, como el Centro de Sanidad Agropecuaria, el Centro de Inmunoensayo
y el Centro de Química Farmacéutica. Aquí también se formaron muchos de los
principales cuadros científico-técnicos y de dirección de otros centros de
investigación del país.

En la actualidad, el CNIC pertenece al Ministerio de Educación Superior de la
República de Cuba, dedicada a la investigación científica con un alto desarrollo
en las áreas de las ciencias naturales, biomédicas y tecnológicas.
El centro tiene como misión resolver con calidad y rigor científico problemas
biomédicos y tecnológicos de importancia económica y social del país y crear
productos científicos de avanzada con capacidad competitiva en el mercado
mundial. Para garantizar esto, trabaja a ciclo completo, es decir, realiza la
investigación, producción y comercialización de sus principales productos.
